La real experiencia de la vida es encontrar el camino. Y, eso de “yo soy el camino” es falso. Hay dos caminos, uno es hacia tu real vocación de vida, y el otro hacia tu realización espiritual -que dicho sea de paso-, no tiene nada con religión, ni creencias. La espiritualidad es tu relación contigo y con la ecología (tu entorno). Cuando encontramos solo uno de ellos, aún podemos perdernos. Cuando encontramos los dos, nos realizamos y encontramos la plenitud. El problema es que si encuentran el primero, dejan de buscar el segundo, o le restan importancia… y he ahí las caídas y tropiezos… o las incongruencias.
“yo soy el camino” solo es verdadero si aplica a la propia persona, es decir, yo soy mi propio camino, o dicho de otro modo, mi camino está en mí mismo… pero necesito descubrirlo y trabajar muy duro para realizarme porque el camino no aparece ya pavimentado sino que hay que abrir brecha y levantar niveles…
>romado<

el sendero

la senda

Escribir un comentario