No somos lo que decimos que vamos a hacer porque no sabemos respetar nuestra palabra. Pero cuando aprendemos a respetar nuestra palabra… desde el instante mismo que decimos que vamos a hacer algo ya estamos siendo transformados por aquello que en el instante de decirlo se echó a andar como promesa de una realidad que se ha de cumplir, y fuerzas cósmicas invisibles comienzan a actuar en su cumplimiento.
>romado<

cuando decimos

no somos lo que decimos

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